Personas

Garantizamos el respeto por las personas en su lugar de trabajo y a lo largo de toda la cadena de custodia

El principal valor de Isabel es el magnífico equipo humano que conforma nuestra empresa y su entorno. Las personas y las comunidades en las que pescamos y producimos son el centro de nuestro modelo de negocio. Así, garantizamos el progreso económico y social allí donde estamos presentes.

COMPROMISOS

Compromisos apartado personas Isabel

Compromisos apartado personas Isabel

Proyectos

Protección y defensa de los Derechos Humanos a lo largo de toda la cadena de custodia

El respeto a los Derechos Humanos es el corazón de nuestra cultura corporativa y una piedra angular de nuestra estrategia de sostenibilidad. Por este motivo, nos comprometemos a garantizar que sean respetados tanto dentro de la empresa como a lo largo de la cadena de suministro. Todos nuestros proveedores deben cumplir con los principios de nuestro Código de Conducta para Proveedores , Guía de Proveedores de Productos que contengan Atún y Política de Derechos Humanos del Grupo Bolton, Grupo del que somos parte.

Además, desde junio de 2019, disponemos de un Código de Conducta para Buques Proveedores de Atún y un sistema de auditoría interna en DDHH para la evaluación de su cumplimiento, tanto interno como de nuestros proveedores, bajo los más estrictos estándares internacionales de defensa y protección de los Derechos Humanos.

En lo que se refiere a nuestra flota, nuestros buques son auditados anualmente bajo la norma UNE 195.006 -Atún de Pesca Responsable- única norma en el mundo que garantiza los mejores estándares sociales y laborales bajo el Convenio 188 de la OIT.

Proyectos sociales

Creamos valor compartido

En Isabel estamos convencidos de que nuestro compromiso no debe ceñirse únicamente a la producción y distribución de productos de calidad, sino que debe completarse con actividades e iniciativas dirigidas a mejorar el bienestar la sociedad.

En este sentido, nuestros empleados y empleadas, sus familias y las comunidades en las que pescamos y producimos son nuestro objetivo prioritario.

Así, llevamos a cabo diferentes proyectos de desarrollo en Educación y Salud en Ecuador y en Marruecos.

Compromisos apartado personas Isabel

 

Comprometidos contra el desperdicio de alimentos: gestionando el excedente alimentario

En Isabel estamos seriamente comprometidos con la gestión del excedente alimentario y es por ello que trabajamos en estrecha colaboración con asociaciones que trabajan en el ámbito de la lucha contra la pobreza. Donamos conservas de atún, alimento con alto contenido proteico, y otros pescados en conserva, en las comunidades locales donde llevamos a cabo nuestra actividad, mejorando así la nutrición de los colectivos más desfavorecidos.

Para llevar a cabo la gestión eficiente de esta actividad, hemos diseñado un programa sistemático de donaciones plenamente integrado en nuestro modelo de gestión que permite maximizar este proceso, reduciendo al mínimo el desperdicio alimentario y llegando a donar más de 9 Tn de pescado en 2019. Esta buena práctica ha sido reconocida por el Pacto Mundial como contribución al ODS 2 (Hambre Cero).

Durante años, la marca Isabel ha colaborado con la Federación Vizcaína del Banco de Alimentos en la donación de conservas de pescado.

Además, también colaboramos con numerosas asociaciones sociales, culturales y deportivas donando nuestros productos con diferentes fines:

  • Promoción de consumo de pescado entre los más jóvenes
  • Difusión de las propiedades nutritivas del atún
  • Ayuda a colectivos en riesgo de exclusión
  • Colaboración con entidades que trabajan en la lucha contra el hambre y la pobreza.

Código Ético y Canal de denuncias

Nuestro Código Ético y de Conducta, adoptado por el Consejo de Administración en Septiembre de 2018, tiene como objetivo establecer los principios y compromisos básicos que se esperan y deben exigirse en nuestra empresa, a todos/as los y las empleados/as, directivos/as y órganos de gobierno, constituyendo un marco de integridad común para todos ellos en el desarrollo de sus actividades profesionales y en sus relaciones con los grupos de interés.

En él se describen los valores, principios y prácticas que guían nuestra conducta empresarial y se refleja el objetivo de la Dirección de reforzar los estándares éticos de aplicación en toda nuestra organización, así como de fomentar un entorno de trabajo en el que se promueva la integridad, el respeto y la equidad.

Con la aprobación de este modelo, nuestra empresa deja patente su rechazo a cualquier práctica contraria a sus valores y principios éticos, y refleja el compromiso de sus máximos responsables por respetarla, promoverla y difundirla.

Además, disponemos de un Canal Ético y de Denuncias conocido y accesible para todas las personas que formamos parte de Isabel que garantiza la confidencialidad de las informaciones que se transmitan a través de este mecanismo, cuyo objetivo es velar por la aplicación de nuestro Código Ético y de Conducta.

Este Canal también garantiza la transparencia y confidencialidad de los posibles procedimientos de investigación que lleve aparejada una denuncia, así como de la persona o equipo designado al efecto.

En Isabel, promovemos la utilización de este Canal como una vía esencial para la corrección de irregularidades, para abrir vías de comunicación y para garantizar un comportamiento ético en todos los niveles de la organización.

Plan de igualdad

El Plan de Igualdad es una herramienta fundamental para asentar los avances en materia de igualdad en una organización. Las evidencias demuestran que los beneficios en esta materia solo se producen cuando la voluntad se acompaña de medidas planificadas, auditables y orientadas a objetivos que las personas que forman la empresa conocen. Cuando así ocurre, el Plan de Igualdad impulsa el desarrollo y modernización de toda la organización, favorece las relaciones laborales saludables y mejora la cultura y sus resultados, ya que la implicación de la plantilla es un factor de cohesión interna.

La puesta en marcha de este Plan nos va a permitir contar con un diagnóstico preciso sobre nuestros equipos de trabajo, e identificar áreas de intervención y mejora que se desplegarán en acciones medibles. Así, seremos capaces de corregir posibles inequidades, por un lado, y de desarrollar nuevas iniciativas que favorezcan la implicación real y efectiva de todas las personas, por otro.

Gestionar la igualdad implica aplicar procesos de gestión inclusivos y asegurar las condiciones para que la participación de hombres y mujeres sea real y efectiva, abriendo una vía de desarrollo y mejora de la organización.